sábado, 30 de agosto de 2008

"Gorka Esparza, un político consecuente"

Por Vicencio Gómez "Chencho", adscrito a Izquierda Unida de Salamanca

No me queda más remedio que reconocerlo, Gorka Esparza, actual Coordinador Provincial de Izquierda Unida de Salamanca es un político consecuente, es decir, es alguien cuya conducta política guarda correspondencia lógica con los principios que profesa.

A la vuelta de vacaciones me he encontrado con la noticia de que Esparza ha manifestado públicamente, en una entrevista que el periódico El Adelanto publicó el 10 de agosto, que abandona sus responsabilidades políticas al frente de Izquierda Unida de Salamanca aunque formalmente se mantendrá como Coordinador hasta la Asamblea Provincial de IU, que por lo visto, tendrá lugar en Enero de 2009.

Conforme a lo que manifiesta en esta entrevista, la principal razón de dicha decisión es que necesita "ganarse las habichuelas para poder ser más libre haciendo política", y que "en cierto modo también es una forma de reconocer la responsabilidad, porque los proyectos no han salido como esperábamos".

Siempre me he inclinado a pensar que cuando una persona entra a militar en organizaciones como IU o el PCE y más cuando asume responsabilidades, lo hace por estricta coherencia personal con las ideas que profesa. Pero de vez en cuando me he encontrado con personajes con tanto amor por sí mismos y con unos principios políticos tan retorcidos que llegan a estas organizaciones con la intención de hacer "carrera política" a costa de lo que sea y por regla general se mantienen en la organización hasta que se dan cuenta de que sus aspiraciones políticas y económicas no se ven colmadas. Generalmente a este tipo de políticos se les suele llamar "trepas".

La primera vez que me dí cuenta que G. Esparza era uno de estos políticos "trepas" fue en la Asamblea Regional de Izquierda Unida de Castilla y León donde se elegían los delegados para la última Asamblea Federal de Izquierda Unida. En esa Asamblea Regional encabecé una lista alternativa a la promovida por la dirección de Izquierda Unida de Castilla y León defendiendo la línea que en aquel momento promovía el grupo de compañeros que rodeaban a Enrique Santiago. Esta lista obtuvo tres delegados a la Asamblea Federal. El tercero de la lista era G. Esparza y al salir de la Asamblea me preguntó´: "¿tú crees que habernos presentado en una lista alternativa frente a José Luis Conde, Antonio Herreros y José María González nos traerá consecuencias políticas?". Esa pregunta la verdad me dejó bastante mosqueado sobre el tipo de militante que era Esparza, ya que en aquel momento él llevaba participando muy poco tiempo en IU y apenas le conocía. Dos meses después, en la Asamblea Federal celebrada en Madrid las dudas se me despejaron cuando, de forma traicionera y agazapada votó a favor de la lista que encabezó Gaspar Llamazares frente a la que promovía Enrique Santiago.

Este ha sido el actuar de G. Esparza en el tiempo que ha estado, primero de hecho y luego gracias a la Guardia Civil, al frente de Izquierda Unida de Salamanca. Su ideario político nunca ha ido mas allá de sus aspiraciones personales y económicas. Su estrategia política siempre ha estado alumbrada por el principio de mantenerse en el poder a costa de lo que fuera, incluso si para ello era necesario dejar fuera de IU a personas que llevaban toda la vida luchando por la democracia y la justicia en este país. Siempre ha antepuesto sus necesidades políticas a las de Izquierda Unida. Y siempre ha mantenido como único objetivo poder vivir de la política. Toda su actuación en los tres años que ha estado al frente de IU de Salamanca ha ido dirigido a lograr su gran objetivo: poder vivir de esto. Cuando se ha dado cuenta que su objetivo, al menos a corto plazo, es irrealizable, abandona el timón del barco.

Otra de las características de este tipo de políticos "trepas" es su cobardía política, su incapacidad de someterse a la opinión del conjunto de la organización que dicen representar para asumir sus responsabilidades. Como político consecuente que es, G. Esparza no ha convocado a la organización para notificar que, de hecho, dimite como Coordinador Provincial. Ha preferido anunciarlo en una entrevista a un periódico en pleno mes de agosto. Esta forma de actuar demuestra el enorme desprecio que los "trepas" suelen tener a las personas que le han elegido, principalmente porque se consideran tan superiores, están tan endiosados, que cualquier valoración crítica de su actuar político lo consideran un insulto. G. Esparza cree más en el despotismo ilustrado que en la democracia asamblearia.

Sin lugar a dudas Gorka Esparza es uno de los políticos más consecuentes que he conocido, su conducta política guarda correspondencia lógica con los principios que profesa: ÉL MISMO (con mayúsculas)


Nota: Gorka, me dicen conocidos comunes, que de vez en cuanto te dejas caer por este blog del PCE de Salamanca, mas que nada, por aquello de "espiar al enemigo". Si ves este artículo solo decirte una cosa; en lo personal no te deseo ningún mal, en lo político, a tí y a los que son como tú, la mayor de las miserias.


Vicencio Gómez "Chencho"
Adscrito a Izquierda Unida de Salamanca (a pesar de todo)




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A continuación publicamos la entrevista a Gorka Esparza publicada en la edición de El Adelanto del 10 de agosto, donde explica los motivos del abandono de su cargo.


Gorka Esparza l Coordinador provincial de Izquierda Unida en Salamanca


"He llegado a pensar que todo está pactado entre PP y PSOE: están demasiado cómodos"

En la próxima asamblea provincial de IU dejará de ser su coordinador a la edad de 27 años y para "ganarse las lentejas", dos datos que, según explica, contribuirán a callar las bocas que siempre le acusaron de estar en esto por el beneficio personal, para hacerse un hueco, para "pillar".

Esparza afirma que, pese al bacatazo sufrido por su partido en las últimas elecciones generales, tienen más vidas que un gato. Afirma que los más beneficiados por ese resultado fueron los socialistas, y demanda más democracia interna dentro de su agrupación política a nivel nacional


Deja la primera línea de la política a los 27 años. Según explica, esto es una muestra más de que "nunca he intentado pillar un hueco". Otra tesis en contra de este rumor es la razón de su marcha, "ganarme las habichuelas, para así poder ser más libre haciendo política".

PREGUNTA - Su retirada de la primera línea de la política local responde a…

RESPUESTA - Fundamentalmente a motivos personales. Tengo un reto personal ineludible y que no permite dilaciones. Aunque considero necesario que otra gente asuma la responsabilidad, de manera más colectiva. En cierto modo, también es una forma de reconocer la responsabilidad, porque los proyectos no han salido como esperábamos. Lo que ocurre es que las crisis, a veces, es más responsable asumirlas cuando toca, y en ese sentido, formalmente me mantengo como coordinador hasta la asamblea provincial. El hecho de que no vaya a estar en el día a día obedece a que delego en otra gente por motivos personales.

P -
¿Qué valoración hace de sus cuatro años al frente de IU?

R - Ha habido dos periodos muy diferenciados. Los dos primeros años fueron en una comisión gestora en la que nos encontramos un partido roto, con unas carencias tremendas y, políticamente, desaparecido en la escena local y más en la provincial. Sentamos las bases para un proyecto interesante, y eso nos ha servido para recuperar Ciudad Rodrigo, Béjar y Santa Marta, en esta última con una presencia muy importante. Todo el mundo es consciente de que IU en Salamanca existe, e incluso hay gente, creo que equivocada, que piensa que somos más importantes de lo que realmente somos.
El segundo periodo, el que coincide conmigo como coordinador, ha sido un periodo de actividad frenética, marcado sobre todo por los procesos electorales y por una coalición que tuvo una vida muy efímera. Ha sido la fase más negativo: electoralmente nos fijamos unos retos quizá demasiado ambiciosos, pero eran los que había que marcarse. Y más que por los malos resultados, porque queda muy poco de la base que nos habíamos marcado. Había un proyecto que ilusionaba mucho, el de IU-Los Verdes, y de eso no queda absolutamente nada. Quizá eso ha sido lo que peor sabor de boca me ha dejado, porque me volqué personalmente: la ruptura entre IU y Los Verdes y lo decepcionante que resultó un pacto que pensamos que no era sólo electoral, sino una consolidación de un espacio político que podía ir a más. Al final ves que hay gente que juega al tacticismo y a la rentabilidad política de manera absurda, por cierto, y sin ningún resultado, como se ha visto.

P - En los últimos tiempos, han iniciado grandes batallas contra la plaza de Los Bandos, los trenes… ¿Cuáles no han tenido resultado?

R - Hay dos batallas perdidas. La de El Corte Inglés la perdimos hace muchísimo, no ahora, sino en 2003. IU se opuso a El Corte Inglés, pero con una propuesta de alternativa absolutamente sensata, que era la de llevar allí todos los servicios del Ayuntamiento de Salamanca, centralizarlo todo, y hacer de Garrido el eje del centro administrativo de esta ciudad. Esas batallas se pierden cuando lo que queda del discurso es la cerrazón de no querer El Corte Inglés y sin ninguna iniciativa política. Cuando la delantera en tu posición la cogen los tribunales y los resquicios del reglamento de urbanismo de Castilla y León, estás perdido.
Y, luego, la batalla de Los Bandos me deja mal sabor de boca quizá porque soy un poco idealista o nostálgico. En 1997, en la primera gran movilización contra el aparcamiento, tenía 17 años e iba a entrar en política. Recuerdo una plataforma muy activa, plural, en la que nadie pensaba en la ventaja política sino en que el aparcamiento no se hiciese. Entre unos y otros, nos la hemos cargado. Entre todos la mataron y ella sola se murió. Te deja el mal sabor de boca de ver que no conectas con la gente, que está a favor del parking de Los Bandos y de El Corte Inglés, y eso hay que asumirlo. Ahora sabemos que nuestro eje de acción política tiene que ir en otro tipo de cosas. A veces, ir a la contra, lanzar exabruptos o paralizar determinados proyectos, (si son ilegales hay que pararlos, por supuesto), no nos beneficia. Nuestro campo de acción va a ser siempre político, y cuanto menos judicial, mejor.

P - En los últimos tiempos, las reivindicaciones para Salamanca en el Congreso de los Diputados salen de boca de Gaspar Llamazares. ¿Han hecho algún pacto?

R - No, lo cierto es que tenemos muy buena relación con Gaspar Llamazares. El hecho de haber perdido el Grupo Parlamentario y haber quedado sólo Llamazares en el Congreso, nos obliga al resto de la organización a hacer en parte el trabajo del diputado. Nos hemos volcado, porque Salamanca es un ejemplo de cómo a veces el PSOE y el PP se pueden dar mandobles políticos por doquier y, en el fondo, en los grandes temas a nivel nacional hay una sensación de abandono que no hay quien se la quite. En su día, el PSOE cerró el ferrocarril, luego el PP no lo reabrió. Cuando Aznar gobernó, Salamanca, la provincia que más porcentaje de voto le daba al PP, no recibió prácticamente nada… Todo el debate es estéril. El Oeste de este país está muerto y por eso nosotros hemos intentado reivindicar algo.

P - Las últimas elecciones dejaron a IU bastante tocada. ¿Cómo asumieron este resultado?

R -La primera noche y el día siguiente a las elecciones fueron horribles. A muchos nos daba la sensación de que se había acabado. No sólo por el resultado, sino porque éramos conscientes de que había mucha gente frotándose las manos. Primero, y fundamentalmente de la izquierda, del PSOE, que veía cómo esa conciencia activa que tenía a su izquierda y que les estaba tocando las narices, desaparecía. Quedaba para ellos todo el flanco de la izquierda sin hacer ningún movimiento. Otros, porque estaban deseando que esto ocurriese para poder decir: "Teníamos razón, estos llamazaristas y esta gente como Gorka Esparza iban a acabar con IU".
Pero, realmente, lo que nos preocupaba es dónde iba a quedar toda la gente que había optado por el voto cómodo del PSOE. En los primeros meses de legislatura se están viendo las consecuencias. Pero este muerto está muy vivo. Sí que es verdad que yo nunca había visto las cosas tan mal como ahora, pero tenemos más vidas que un gato.

P - Entonces, ¿esos resultados no quieren decir para ustedes que en España ya no hay espacio sociológico más a la izquierda que el PSOE?

R - La izquierda definitivamente ha perdido la batalla, eso está clarísimo, y hay una derechización general en todo el país, impera el maccarthismo, y el PSOE está jugando muy bien esa carta. Cada vez que los obispos ladran, o que Lanzarote hace una de las suyas, son menos posibilidades de IU de volver al Ayuntamiento o al Congreso de los Diputados y más votos para Fernando Pablos y para el PSOE. El PSOE vive muy cómodo no haciendo nada y dejando que los otros ladren. Nosotros tenemos mucho que ofrecer, y donde tenemos presencia, sobre todo municipal, ejercemos un papel muy reconocido por la gente. En Zamora, con tres concejales, todo el mundo sabe el papel diferenciado que juega IU: defensa de los servicios públicos, transparencia en las oposiciones y en los concursos de contratación municipal, defensa de las zonas verdes… eso es IU.

P - Llamazares ha declarado que "no se dan las condiciones democráticas y políticas" para que la coalición celebre una "buena" asamblea general.

R - Sobre esto opino dos cosas. Al margen del contenido de lo que ha dicho, no creo que el favor más grande que se le pueda hacer a IU sea que el coordinador actual salga reconociendo que su partido no es democrático. Suena a excusa de mal pagador. Ahora, lo cierto es que en Castilla y León hemos tenido las broncas que hemos tenido, y en parte estamos donde estamos, porque se decidió que primaba la democracia interna, y que el censo era único, transparente, democrático y centralizado en la delegación regional. Eso no ocurre en el resto de comunidades, que han inflado el censo de manera flagrante. No estaría mal que no nos hiciéramos trampas a nosotros mismos. Lo que pasa es que hay formas de decirlo. Llamazares lo ha dicho así y yo diría que no puedes reclamar justicia electoral para un país cuando internamente tú no eres democrático.

P - Las relaciones de su agrupación política con Los Verdes después de los últimos comicios son…

R - Absolutamente inexistentes, entre otras cosas porque es muy difícil mantener una interlocución con un partido con el que no se sabe muy bien, a día de hoy, cuál es su funcionamiento. Es decir, no tenemos relación política ni organizativa con Los Verdes porque tampoco tenemos constancia de que ahora mismo haya actividad en Los Verdes. Sí que es verdad que ellos, y eso es responsabilidad suya, única y exclusivamente, rompieron la coalición al día siguiente de las elecciones municipales. Nos dirigimos a ellos para las generales y todavía estamos esperando la respuesta. No sé nada de ellos, más allá de El Corte Inglés y El Corte Inglés.

P - ¿Podría definir la actual situación política en Salamanca?

R -Tengo la sensación de estar en un bucle, de déjà vu, y es una sensación horrorosa porque, por un lado, percibo que el PP y el PSOE están muy cómodos cada uno con su parcela de poder, pero la realidad es que hay unas carencias tremendas. En Salamanca, en la capital, hay un déficit democrático muy importante, y un proyecto de Julián Lanzarote con el que no comparto nada. Pero eso no justifica que lo que hace el PSOE, o mejor dicho, lo que no hace, porque hace muy poquito desde el Gobierno central, esté bien para que la gente de izquierdas nos tengamos que conformar. Es un bucle muy difícil de permear y donde a veces he llegado a pensar que incluso podría estar pactado todo. En realidad, es absolutamente cómodo para cada uno, da la sensación de que podría haber un pacto de no agresión, porque los dos están cómodos con sus esferas de poder, su discurso y a seguir.

P - Ahora que deja la política… ¿Hay algo que yo no le haya preguntado, que usted no haya dicho y que quiera hacer público?

R -Agradecer a toda la gente que confió en este proyecto cuando estaba deshecho. Saludar a toda la gente de izquierda, verde, ecologista, ciclista, ciudadana, que ha reconocido en mí y en nosotros gente de izquierda sin más adjetivo. Hay una cosa muy bonita que me escribía el difunto Luis Santos, en uno de sus artículos de opinión, en el que me reconocía como "una persona honesta y de izquierdas"; eso es lo más bonito a lo que podía haber aspirado. Ha sido apasionante, aunque también tengo la sensación de que me ha tocado jugar demasiado joven. Y he aprendido a ser moderado. Con pocos políticos tengo mala relación, excepto con Lanzarote. Salvador Cruz me cae bien y Fernando Pablos no sólo me cae bien, sino que es un buen concejal. Él no es el problema del PSOE, si bien es verdad que yo en su lugar me habría marchado a casa. Hay gente de todos los colores que me cae bien. Pocas veces en la política hay cosas personales y esos son los peores casos.


6 comentarios:

Camilo Torres dijo...

Me parece una reflexión lúcida y necesaria. La vergonzante actitud del Coordinador Provincial de IU-Salamanca, que ahora pretende irse por la puerta de atrás y de rositas, exige artículos como éste.

Mi enhorabuena al autor.

sama dijo...

Una reflexión muy acertada camarada Chencho. Deseo que el Sr. Esparza encuentre trabajo a poder ser en Nueva Zelanda (pido perdón a los neozelandeses por el marrón que se van a comer), pero en fin, muerto el perro se acabó la rabia (pido perdón a los perros por la comparación).
Lo cierto es que este trufaldín ha liado un cisco cojunudo, para que ahora presente su dimisión en una entrevista hecha a medida, en donde lo único que se saca en claro es que este jovencito tragapanes no se ha enterado de nada.
A mi en lo personal me la suda y en lo político le deseo lo peor en Nueva Zelanda. Espero que mande felicitaciones de Navidad por burofax y se lleve un tricornio en el equipaje.
salud y república.
Sama, que tanto os quiere a todos y todas. Besitos.
P.D. ¿Y mamá no se va?

Anónimo dijo...

Ponerse a currar con 27 años!!! Y de que ha vivido hasta ahora? no entiendo como no se le cae la cara de verguenza, y no solo eso, sino que encima se enorgullece de no ser un trabajador y de ser un parasito.

Increible.

Anónimo dijo...

Efectivamente, Chencho ha dado en la clave, que no se trata de nada personal.

A mí este muchacho incluso me puede caer bien como compañero de póker (la habilidad para engañar es muy apreciada) pero como político se ha equivocado mucho. IU no es un miniPSOE, y sus reglas de juego implican que hay que abrir las puertas a todo aquél que quiera entrar, no cargarse a gente porque no piensen como él.

Desmembrar a IU como lo hizo y ahora salirse como si no hubiera pasado nada... no hombre, no.

Anónimo dijo...

jaaaaaaajajajajajaaaaa o sea que el que iba a relanzar IU ahora se va por la puerta de atrás, jajajajaaaa, y dice que porque ya le toca trabajar, será inútil, este tío es un crak jajajajaaaaaaaaa

maviñas dijo...

Curiosas declaraciones las del Coordinador Provincial. Curioso que quien busca el interés personal en la política se compare con quienes no lo hacen. Curioso que quién dice textualmente que “la izquierda ha perdido definitivamente la batalla” cite a los compañeros de Zamora como la diferenciación de la izquierda. Qué pretende con sus declaraciones... despedirese pretendiendo ser el “izquierdista” no entendido, que él tenia la solución para la izquierda en Salamanca, qué no ha podido llevar a cabo su proyecto y los de Zamora sí... ¡Mama ese niño no me deja juagar con él!...
Soy un compañero de Zamora y el “éxito” de Zamora tiene varios pilares, aunque sólo voy a citar el que considero primero y que es el primero del que reniega el señor Esparza en su entrevista: el idealismo. El ideal en otra sociedad, en otro sistema económico, en otra cultura... el ideal como objeto de la praxis política, el ideal que conlleva el más que demostrado desinterés personal en la actividad política.
No pretendo con estas lineas más que dar mi apoyo a los camaradas de Salamanca porque la referencia de los que nos consideramos de izquierda está única, y exclusivamente, en la Izquierda.
Miguel A. Viñas. Camarada de Zamora y residente en Toledo